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Cuando la avería para el negocio · Cantabria 24h

Urgencias eléctricas en locales y naves: del bar del Centro a la nave del Besaya

Un bar sin luz en pleno servicio, una cámara frigorífica parada, un comercio a oscuras a la hora de abrir o una nave con la trifásica caída. Cuando la avería para el negocio, avísanos: reparamos cuadros, líneas y alumbrado y dejamos la actividad funcionando.

  • Al coger el aviso te damos una hora concreta de llegada
  • Precio cerrado antes de reparar
  • Garantía 12 meses por escrito
Interior de un local de hostelería con la iluminación colgante encendida
Cuando la avería para el negocio

Respuesta corta

En un negocio la avería no se mide solo por lo que cuesta repararla, sino por lo que se pierde mientras dura. Un turno parado en un taller. El género de una cámara que empieza a subir de temperatura. Una cocina que tiene que cerrar con las mesas llenas. Por eso el orden de trabajo cambia respecto a una vivienda: primero lo que sostiene la actividad, después lo demás. Atendemos hostelería, comercio, oficinas, talleres, almacenes y naves. Cuadros generales y subcuadros que caen. Líneas trifásicas con falta de fase. Motores que no arrancan porque ha saltado el guardamotor. Cámaras y equipos de frío sin corriente. Cocinas con la protección disparada. Alumbrado general apagado y emergencias que no encienden. Y trabajamos fuera de horario cuando hace falta, para que la reparación no se coma otra jornada de trabajo.

Cuándo necesitas este servicio

Casi toda actividad funciona con trifásica, y eso trae averías propias. En trifásica llegan tres fases y un neutro, y cada fase da 230 V respecto al neutro. Cuando falta una fase, la avería desconcierta. Parte del alumbrado funciona y parte no, unos enchufes dan corriente y otros no, y los motores trifásicos zumban sin arrancar o se calientan. Un motor que sigue girando con dos fases se quema, y para eso está el guardamotor, que corta. La otra avería cara y silenciosa es el neutro. Si con los años se han colgado cargas de la misma fase, el desequilibrio hace circular corriente por el neutro y este se calienta, sobre todo en sus bornes. Cuando cede, aparecen tensiones anormales en los circuitos de 230 V: equipos que se reinician, pantallas que se apagan o varios aparatos estropeados a la vez. Ante cualquiera de estos síntomas, baja el general del subcuadro afectado y avísanos. Si la calle también está apagada, el corte es de Viesgo Distribución, que atiende averías en el 900 101 051.

Señales de aviso

  • Parte del local funciona y parte no, o un motor zumba sin arrancar
  • La cámara frigorífica o la cocina se han quedado sin corriente
  • Al arrancar una máquina cae el cuadro o parpadea el alumbrado
  • Los equipos se reinician solos o se han estropeado varios a la vez

Cómo lo hacemos

Al llegar se pregunta qué es crítico: la cámara, la cocina, la línea de producción, el datáfono y la caja. Si la avería lo permite, lo primero es devolver corriente a eso, aislando lo dañado. Después se localiza la causa midiendo. Con polímetro se comprueban las tres fases y el neutro en la entrada del cuadro general y en cada subcuadro, para saber si falta una fase y desde dónde. Con pinza amperimétrica se mide el reparto de consumo entre fases y la corriente que circula por el neutro. Con medidor de aislamiento se busca la línea o el equipo con fuga. En motores se revisan guardamotor, contactor y consumo por fase. En los cuadros se buscan bornes calientes u oxidados y se sanean, que en locales con mucha carga es media reparación. Se sustituyen protecciones, contactores, bornes y tramos dañados. Las luminarias de emergencia que no responden se prueban y se reparan, porque son la luz de la evacuación. Al acabar se deja por escrito qué ha fallado, qué se ha reparado y qué conviene corregir, con su importe cerrado para que decidas cuándo hacerlo.

Urgencias en locales, oficinas y naves en Cantabria: lo que aquí es distinto

La economía de la bahía y del Besaya da a este servicio un mapa muy concreto. En el puerto de Santander, con los muelles de Raos para graneles, mercancía general y vehículos, y el de Maliaño para ferris y cruceros, la actividad trabaja a la intemperie y junto al agua. En Peñacastillo está Mercasantander, unos 194.000 m² de mercado mayorista con cámaras que no pueden pararse. Nueva Montaña nació de la siderurgia de 1899 y conserva naves y talleres. Hacia el interior, Torrelavega suma la química de Solvay, en Cantabria desde 1908, y el polígono de Tanos-Viérnoles. Ahí la urgencia es de nave: trifásica caída, compresor que no arranca o frío industrial parado. En el otro extremo están los bares y comercios del Centro, Puertochico y El Sardinero, en bajos antiguos con pocas líneas para mucha cocina. Y en todos pesa la sal. Un cuadro de muelle o de terraza de hostelería junto al mar oxida bornes y contactores mucho antes que uno de interior, porque la corrosión crece cuanto más cerca de la costa (CENIM-CSIC). Bares, restaurantes y comercios abiertos al público se rigen además por la ITC-BT-28 del REBT, que pide alumbrado de emergencia y circuitos repartidos para que una avería no deje el local a oscuras.

Qué incluye el servicio

  • Prioridad a cámaras, cocina, caja y equipos críticos
  • Comprobación de las tres fases y del neutro en cada cuadro
  • Medida del reparto de consumo entre fases con pinza
  • Revisión de guardamotores, contactores y bornes oxidados
  • Reparación de luminarias de emergencia que no responden
  • Trabajo fuera de horario e informe escrito con importe cerrado

Cuánto cuesta

Localizar una avería en un local o una nave cuesta entre 80 € y 180 €, y reparar un cuadro va de 90 € a 240 €, sin IVA. De noche, fuera de horario o en festivo, el servicio arranca en 110 €.

Son cifras orientativas para que sepas de qué hablamos. El precio real lo cerramos por escrito con la avería localizada y antes de reparar, y es el que pagas: sin extras que aparecen al final. Puedes ver más referencias en nuestra página de precios.

Llamar al 842 902 776

Preguntas frecuentes sobre urgencias en locales, oficinas y naves en Santander

Tenemos la cámara frigorífica parada. ¿Qué hacemos mientras llegáis?

No abras la cámara, porque cada apertura se lleva el frío que queda, y apunta la temperatura que marca. Mira en el cuadro si ha caído la protección de la cámara y súbela una sola vez; si vuelve a caer, déjala abajo. Si no ha caído nada, puede faltar una fase o haber saltado un guardamotor dentro del equipo. En el aviso, cuéntanos qué marca el termómetro y si el resto del local tiene corriente, porque con eso priorizamos. Si la avería es del propio equipo de frío y no de la instalación, te lo decimos para que avises a su servicio técnico sin perder tiempo.

¿Podéis reparar sin cerrar el negocio?

En la mayoría de los casos, sí. Muchas averías se aíslan y la actividad sigue con el resto de líneas mientras se repara la que falla. Cuando hay que cortar, se corta fuera de horario: antes de abrir, después de cerrar o en la parada de mediodía. En naves se organiza por zonas y se aprovechan los cambios de turno. Lo que sí pedimos es saber qué no puede apagarse nunca, para dejarlo funcionando en cada momento del trabajo. En la hostelería de la costa en verano, preferimos la primera hora de la mañana, antes del primer servicio.

El cuadro de la terraza del bar se estropea cada poco. ¿Es normal junto al mar?

Es frecuente, pero no es inevitable. Un cuadro a la intemperie cerca de la costa recibe lluvia, viento y sal. Si la caja no es estanca, si los tubos entran por arriba o si está de cara al viento, el agua salina entra y oxida bornes y aparatos. Lo que se hace es medir el aislamiento, sanear o cambiar lo oxidado y montar el cuadro en una caja con buena estanqueidad y las entradas selladas por abajo. Si se puede, se lleva al interior y en la terraza solo quedan las tomas y el alumbrado, con su propio diferencial.

¿Necesitas urgencias en locales, oficinas y naves en Santander?

Avísanos: al coger el aviso te damos una hora concreta de llegada y el precio te lo cerramos antes de reparar. Atendemos 24 horas, los 365 días del año.